Dignidad constitucional

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2 febrero 2017 4:36 pm

Desde el movimiento social de lesbianas, gays, bisexuales, transexuales transgénero, travestis e intersexuales (LGBTTTI) hemos planteado distintas agendas políticas con base en las prioridades que cada una de las identidades representa. Es simple, hay condiciones que facilitan la desigualdad y la discriminación a un grupo de personas y no a otro, por ello es importante reconocer los temas comunes y las problemáticas específicas sin agruparlas en una sola “T”, como algunos grupos sugerían.

En febrero del 2016 fui invitada por el Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera Espinosa, para redactar el borrador de la Constitución de la Ciudad de México e incluir los derechos LGBTTTI. Entendiendo la responsabilidad de dicha representación, busqué a organizaciones y liderazgos que en mesas de trabajo y foros, fortalecieron este proyecto que sería entregado a la Asamblea Constituyente.

El primer tema fue garantizar los derechos humanos, la libre autodeterminación y el fortalecimiento de los principios de igualdad y no discriminación. Incluimos cinco características: preferencia sexual, orientación sexual (ambas válidas dado que una responde a definiciones políticas y la otra a cuestiones biológicas), identidad de género, expresión de género y características sexuales, los cuales servirán para transversalizar en todos los ejes temáticos.

Elevamos como prioridad el reconocimiento de la identidad jurídica, para que no quede ningún margen de vulneración.

Distinguimos los derechos sexuales de los derechos reproductivos en un afán de que no se les siga considerando una consecuencia o un destino. Con esto, aclaramos campañas y políticas públicas para que cada persona pueda tomar decisiones de manera informada, consciente y libre.

Reconocemos a las familias en igualdad de derechos más allá de su conformación, representando un enorme avance.

Se garantiza a las personas LGBTTTI una vida libre de violencia y se mandata a implementar políticas públicas por la igualdad.

Queda claro que las personas LGBTTTI formamos familias (con o sin hijas e hijos) y tenemos derecho a que se reconozcan, ya sea por matrimonio civil, concubinato o alguna otra unión civil. Este tema representó una enorme discusión puesto que hay quienes insisten en que no debe llamarse “matrimonio civil”. Los argumentos para sostenerlo son más sólidos y logramos que este triunfo político e ideológico, quedara garantizado Constitucionalmente.

Esta es la Constitución más garante en materia de derechos humanos y ahora toca apropiarnos de sus bondades. conocerla y hacernos responsables del cambio. Aún falta construir y habremos de hacerlo con organización social.

 

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