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G.A.Y. Data

Mamás modernas…

El Día de las Madres ya evolucionó. No solo en las múltiples formas que hay de festejarlas, madres solteras, parejas de madres lesbianas y también hombres trans que ejercen la “transmaternidad”.

 

El Día de las Madres ya evolucionó. No solo en las múltiples formas que hay de festejarlas, sino hasta en los roles que juegan ellas en cada hogar…

Y es que los nuevos tipos de familias y la libertad en el amor han alterado el papel tradicional que ejercieron por siglos las mujeres de este país.

En este día el reconocimiento no solo es para aquellas mujeres que se quedan en casa educando a los hijos, también lo es para aquellas que juegan diferentes roles en sus respectivos hogares.

La evolución del concepto “madre” ya es muy amplio; están las que cuidan de su hogar, las que trabajan, las madres solteras y hasta aquellas que asumen un papel sexual distinto a ese con el que nacieron.

En este 10 de mayo es necesario recordar la importancia de las mamás con datos tan sensibles como el hecho de que según datos del INEGI, siete de cada 10 mujeres mexicanas mayores de 15 años de edad son madres de al menos un niño.

Y que de éstas, 70% son responsables de generar recursos económicos para mantener el hogar; 96.3% trabajan en la producción de bienes y servicios.

Aquí la historia de algunas de ellas:

Nubia de 32 años de edad, tuvo a su único hijo hace 4 años, mientras trabajaba en una compañía de servicios.

Ella y su esposo consideraron que ninguno podía darse el lujo de dejar sus empleos. Nubia trabajó hasta el día del parto.

“Estaba facturando y en ese momento se me rompió la fuente”, recordó Nubia durante una entrevista con El Big Data Mx.

Actualmente sigue trabajando de 9 a 10 horas diarias, mientras su pequeño pasa unas horas en la guardería y otras con sus abuelos. Al llegar a casa, Nuria le dedica tiempo de calidad, asegura; cenan juntos, leen cuentos, ven películas o simplemente juegan.

La profesionista dice que intenta dar el amor y educación necesarios para que su hijo crezca feliz, se convierta en un hombre maduro y sepa elegir sus amistades.

El caso de Nubia es el más próximo al de la familia tradicional mexicana, formado por el padre, la madre y los hijos. Sin embargo, actualmente no hay familias estándar, mucho menos “ideales”.

Marla de 38 años de edad, es madre soltera, se dedica a las ventas en publicidad y vive con su hijo y padres.

Cuando estaba embarazada se separó de su pareja por mutuo acuerdo. “Decidimos tomar diferentes caminos”, contó Marla. Los primeros 6 meses recibió apoyo de su pareja, luego terminó el proceso sola, él regresó para el parto.

Dice que lo más difícil de ser madre soltera ha sido enfrentar sola los problemas de salud de su hijo. Pero además, advierte que los hombres que la rodean a veces son un problema, creen que está disponible para todos, comentó.


Jamás se ha sentido discriminada por ser madre soltera y hasta el momento su hijo tampoco ha sido víctima de rechazó.

Pero cuando hace falta un hombre puede aparecer otra mujer. Eso fue lo que le paso a Yania, quien se consideraba heterosexual hasta que conoció a su esposa Olivia, hace 8 años. En ese entonces el amor las flechó y en pocos meses ya vivían juntas, luego decidieron viajar a España para casarse, pues en México aún no era legal el matrimonio igualitario.

Ya casadas, asistieron a una clínica de reproducción asistida, Yania puso los óvulos y el vientre, Olivia prefirió cuidar la salud de su esposa y descendencia, pues si utilizaban sus óvulos el tratamiento sería más agresivo.

Para el esperma eligieron entre una larga lista de donantes anónimos de un banco de Estados Unidos. Al final del procedimiento —que incluyó 2 inseminaciones artificiales—llegaron los mellizos Andrea y Oliver, que ahora tienen 4 años de edad.

La pareja cuenta que al tener por primera vez en sus brazos a sus hijos todo cambió. “Fue impactante”, comentaron en entrevista con El Big Data Mx.

“Nada se parece en el mundo a cómo amas a tus hijos”, insistieron.

Dicen que no creen en el llamado “instinto materno” como una cualidad única de las mujeres. “No viene del útero”.


Sus mellizos crecen de forma óptima, mientras Olivia trabaja en la Comisión de Derechos Humanos en el Senado de la República y está lejos de casa por casi 9 horas, Yania se hace cargo de cuidar a los niños y llevarlos a las diversas actividades que tienen programadas.

Los hijos de esta familia liderada por dos madres y no son discriminados; viven en un entorno con familias diversas, de dos padres, madres solteras, con abuelos, adoptadas, en fin. Al final del día los niños de Olivia y Yania han aprendido que la familia es de quién reciben cosas buenas, como amor y cuidados, explicaron.

“Los hijos no necesitan un papá y una mamá, necesitan personas en las que puedan confiar, con las que puedan contar”, dijo Olivia.

 

Pero la realidad evoluciona. La apertura hacia los temas de Diversidad Sexual con la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo en el DF y Coahuila, así como la adopción, y más reciente las reformas que reconocen la identidad de género en la capital de México, han provocado que nuevos estilos de madre se hagan visibles.

Tal es el caso de “Konrad”, hombre transgénero que se convirtió en madre gracias a que nació como mujer biológica.

Konrad tuvo un embarazo no deseado a los 12 años de edad, producto de la confusión que le causaba su situación de identidad de género. En ese entonces aceptó tener relaciones sexuales sin protección con un compañero de la escuela.

Tras dar a luz hace ya 10 años, Konrad explicó a El Big Data Mx que su vida dio un giro. Los primeros 6 años fue todo muy bonito pues sentía que estaba repitiendo su propia infancia.

Ahora, Konrad ha iniciado su proceso de transición con hormonas. Su hijo que está entrando en la pubertad entiende la situación de su padre y lo acompaña.

“De cierta forma es como un compañero, un amigo durante el proceso de transición”, indicó, y aunque el padre es quien lleva las riendas de la familia, se apoyan mutuamente.

Cuando Konrad tenía 17 años de edad intentó darle un hermanito a su hijo. Acordó un encuentro sexual con un amigo gay, funcionó, pero no por mucho tiempo. Luego de tres meses un aborto hizo que el hombre trans decidiera nunca más embarazarse.

Konrad estudia Historia en la Facultad de Filosofía de la UNAM y trabaja medio tiempo, vive con su hijo en casa de la familia.

Hasta el momento la parte más difícil de su papel como padre es conseguir que en los papeles de su hijo aparezca que tiene un padre y no una madre. Para él simplemente es una forma diferente de ver la maternidad, convirtiéndose en un padre ejemplar.

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