NVS
G.A.Y. Data

En México, parejas homosexuales optan por no casarse

Desde la primera vez que una pareja homosexual obtuvo los mismos derechos que las parejas heterosexuales en la Ciudad de México en 2010, el número de bodas gays no han tenido un repunte significativo.

Hasta la fecha, no más de 7 mil matrimonios igualitarios se han celebrado en todo el país, pues de acuerdo con expertos, los gays y lesbianas optan por no casarse.

Desde la primera vez que una pareja homosexual obtuvo los mismos derechos que las parejas heterosexuales en la Ciudad de México en 2010, el número de bodas gays no han tenido un repunte significativo debido, principalmente, a dos factores: que este sector desconoce los beneficios del matrimonio legal y que la sociedad aún no ejerce presión para que estas parejas formen familias, explicó Francisco Robledo, director de Matrimonios LGBT México.

En cinco años, en el DF se han casado 6 mil 99 parejas del mismo sexo, 222 en Coahuila desde 2014, y en Quintana Roo rondan las 72 parejas de las cuales 30% son de extranjeros.

En Nayarit las modificaciones al Código Civil local entraron en vigor este año, y se ha registrado la primera unión entre dos mujeres: Ana Dalía López Rodríguez e Irma Edith Salgado Ávila y hay al menos 10 parejas que lo han solicitado, las cuales provienen de Jalisco (3), Sinaloa (4), Michoacán, Colima y una del DF.

“En otros países, por ejemplo Estados Unidos, que tienen una cultura fuera del clóset de más tradición, cuando pasó la crisis del VIH de muertes por SIDA, las parejas se dieron cuenta que tenían que luchar por sus derechos… de tener acceso a compartir propiedades, seguros de gastos, de estar con la pareja en el lecho de muerte”, contó Robledo.

 

Entre los beneficios, puntualizó el experto, se encuentran brindar seguridad social a la pareja (IMMS, ISSSTE), lograr autorización en distintas situaciones médicas entre los cónyuges –como cirugías o tratamientos–, compartir prestaciones laborales de empresas privadas, heredar, vincular y hacer crecer su patrimonio, crear una familia, que los hijos compartan apellidos de ambos padres o ambas madres, y así los menores obtengan los mismos beneficios y queden totalmente protegidos, enumeró.

Pero también hay beneficios de tipo sociocultural, como la validación social de las parejas, y ganar el respeto de los demás integrantes de la comunidad en la que deciden fundar la nueva familia.

“En México desgraciadamente yo lo veo como un derecho regalado, y lo regalado no se valora”, lamentó.

Es necesario difundir este tipo de información por todo el país para que las parejas gays sepan por qué se deben de casar y quitarse de la mente sólo lo emocional de la celebración y enfocarse en cómo pueden aplicar en su beneficio el derecho del matrimonio, en todos los sentidos, puntualizó Robledo.

Las parejas de otros estados

Ahora bien las parejas de otros lugares de México donde no hay matrimonio igualitario pueden optar por viajar a donde sí lo hay.

En el caso de Coahuila y Quintana Roo, el Registro Civil no exige comprobante de domicilio, así que resulta más fácil, en Nayarit sí piden el documento, pero no importa que no coincida con un domicilio en ese estado, y en la Ciudad de México piden que el comprobante de domicilio de al menos uno de los miembros de la pareja coincida con un domicilio capitalino.

Robledo explicó que en su experiencia, y paradójicamente, el proceso de matrimonio más largo se da en la capital del país, pues toma de 10 a 15 días hasta tener en sus manos copia certificada del acta de matrimonio, y también es el más caro, ya que cuesta unos mil 50 pesos.

Nayarit es el lugar más amigable para que las parejas gays de otros estados se casen, destacó, por tiempos y costos, en menos de una semana y por 850 pesos queda sellado el trato.

Luego está la cuestión de “turismo de boda gay”, Quintana Roo ha aprovechado la interpretación de la ley y cobran hasta 5 mil pesos sólo de impuestos a las parejas de extranjeros que llegan a sus destinos para contraer matrimonio con el fondo del mar Caribe. Para parejas en las que alguien sea de nacionalidad mexicana, el costo se reduce hasta mil 536 pesos.  

En ese estado del sureste mexicano, las autoridades notaron de inmediato la oportunidad financiera, y emprenden campañas de promociones turísticas al respecto cada vez más fuerte,

Carlos Enrique Guerra Sánchez, director del Registro Civil de Quintana Roo, aseguró que este año harán todo lo posible para duplicar el número de bodas gays celebradas en sus recintos.

Por su parte, en entrevista con El Big Data Mx, la senadora del PRD por el estado de Quintana Roo, Luz María Beristáin Navarrete aseguró que ya trabajan en distintas propuestas para homologar la situación del matrimonio igualitario a nivel federal.

“Despacio, despacio, que voy lejos… es un trabajo un poco difícil porque no toda la gente tiene la capacidad de la apertura mental, de la sensibilidad, del amor al prójimo y de entender que los derechos humanos no se regatean, se ejercen”, explicó.

La senadora dijo que algunos gobernadores creen que el matrimonio gay y otros derechos son dádivas generosas que ellos otorgan por su “buena onda” y no es así, aseguró.

Informó que trabaja en colaboración con su asesora Cyntia Verónica Juárez Enríquez, abogada lesbiana, en distintas iniciativas de ley como asegurar el acceso a la seguridad social para parejas del mismo sexo, el matrimonio igualitario, el divorcio, el control de la custodia de los hijos en el caso de parejas del mismo sexo, las playas “gay friendly” (amigables con los gays) en Cancún, así como el Instituto Nacional de la Diversidad Sexual, entidad autónoma del gobierno federal con presupuesto propio etiquetado y que atienda las necesidades de la comunidad LGBTTTI (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transgénero, Transexuales, Travestís e Intersexuales).

LEER MÁS: Abre puerta SCJN a matrimonios gay en Jalisco

 

Haga clic para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

To Top