08 de Diciembre de 2016
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Golpiza en Centro Histórico marcó la vida de un turista argentino

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El Big Data Mx platicó con Guillermo Aguirre, turista que fue golpeado en el Centro Histórico.

Por Rafael Alejo

 

Desde junio de 2014, Guillermo Aguirre, de origen argentino, ha estado viajando por naciones como Colombia, Bolivia, Perú, Guatemala, Belice… pero al llegar a tierras aztecas nunca imaginó lo que el destino le deparaba.

“Lamentablemente es un recuerdo que voy a tener toda la vida de México. Imagino que este tipo de cicatrices no se borran nunca, y como toda cicatriz tiene su historia, entonces, cuando alguien me la vea y sea lo bastante curioso para preguntarme que me pasó, yo le voy a tener que mencionar mi estadía en México”, expresó.

El pasado 2 de noviembre, Guillermo formó parte de una riña en la calle de Francisco I. Madero en el Centro Histórico de la Ciudad de México que se hizo viral en redes sociales.

Leer más: Usuario de YouTube capta golpiza en el Centro Histórico

En entrevista con El Big Data Mx, este abogado de Córdoba Capital, Argentina, nos narra que la noche del 2 de noviembre decidió salir por la noche para cenar junto a seis amigos, dos mexicanos y un argentino, así como con tres mujeres de nacionalidades italiana, peruana y mexicana.

El grupo de personas acordó acudir a comer al restaurante La Pagoda, que se ubica en la calle 5 de mayo en el Centro Histórico de la capital.

Una vez terminada la cena, los amigos decidieron retornar hacia el Hostal donde se hospedaban.

Tomaron la calle de Madero, porque “es más agradable para caminar”, y dos cuadras antes de llegar al Zócalo, se percataron que Ángel, de nacionalidad mexicana, se había perdido de su vista.

Debido a ello, retornaron para buscarlo, ya que supusieron que “se había quedado atrás”. A lo lejos, vieron una trifulca a la altura de la calle de Motolinía y sospecharon que su amigo se encontraba ahí.

“Retrocedimos una cuadra y nos dimos cuenta que era él que se estaba peleando… no teníamos idea de quiénes eran las otras personas ni por qué se armó la bronca”, expresó Aguirre.

Guillermo dijo que su amigo se comportó “tontamente”, ya que “no escuchaba razones” y continuaba con la pelea. Posteriormente, al calor de la adrenalina, arremetió contra otra persona que no tenía algo que ver en la situación.

Al mismo tiempo, el resto de los implicados en la pelea, empezaron “a correr la voz”, por lo que comenzaron a llegar más sujetos al lugar, con la finalidad de “cobrar venganza”.

“Como si fuera una película de zombies”, al lugar arribó una gran cantidad de sujetos, los cuales comenzaron a golpear a Ángel, hasta dejarlo inconsciente. Al ver esta situación, Guillermo acudió para ayudarlos “sin razonar las consecuencias”. Cuando éste se acercó, empujó a uno de los agresores.

De repente, la turba le propinó “una golpiza” al argentino, pero nunca perdió el conocimiento. En cierto momento le dejaron de pegar, sin saber por qué. Hasta entonces, sólo le preocupaba el estado de salud de su amigo, pero de repente se dio cuenta que su camiseta estaba llena de sangre, observó contaba una herida profunda en el abdomen.

“Quise fijarme si tenía algún daño, alguna herida, fue cuando me levanté la ropa y me vi un agujerito cubierto con sangre, ahí me di cuenta de que me habían clavado algo en el abdomen”, señaló.

“Pensaba que me iba a morir”

Posteriormente fue trasladado al Hospital General La Villa, fue intervenido quirúrgicamente para suturar la herida causada por un objeto punzo cortante.

La experiencia en el nosocomio no fue la mejor, pues antes de dicho procedimiento médico, no fue limpiado ni preparado adecuadamente.

Refirió que entre las recomendaciones posteriores a su operación – la primera en su vida–, fueron el no levantar objetos que rebasaran los cinco kilogramos de peso, así como llevar una dieta “saludable”.

“Me aclaran que durante la operación yo iba a estar inconsciente y me dio miedo. Pedí una hoja y una lapicera y en ese momento escribí una carta para mi madre, por las dudas de que yo no llegara a salir de ahí”, acotó.

Expresó que tanta fue su preocupación por “salir bien”, que nunca pensó en levantar una demanda en contra de sus agresores.

Guillermo es huésped del Hostal Mundo Catedral, que se ubica en la calle de Guatemala, cerca de la plancha del Zócalo capitalino, y labora como voluntario del lugar para reunir recursos económicos para sobrevivir durante su estancia en México, la cual comenzó desde marzo del presente año y que se convirtió en su última parada antes de volver a su país.

Para regresar a Argentina y notificar la situación a su médico de cabecera, la víctima tendrá que solicitar el parte médico completo en las oficinas centrales de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México, ya que dijo, “la hojita” que le proporcionaron cuando fue dado de alta, no contenía información detallada de lo que tenía.

“Sólo indicaba que tenía una herida provocada por un objeto punzo cortante y que me habían aplicado una paratomía exploradora”.

Aseguró Guillermo que hasta el momento, no quiso dar aviso a sus familiares en Argentina, pues procuró no preocupar a su madre, aunque aclaró que en una especie de “presentimiento”, ella le llamó para saber cómo estaba el día del incidente, acción que no realiza comúnmente.

A pesar de lo vivido en nuestro país, señaló que recomendaría a sus familiares y amigos visitar México, ya que “la violencia se vive en cualquier lugar del mundo”. Aunque señaló con suma tristeza, que al mirar su cicatriz, siempre recordará aquel penoso incidente.

 

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