Poco efectivos programas para retirar vagoneros

6 octubre 2016 12:51 pm

Los esfuerzos de las autoridades de la Ciudad de México y del Sistema de Transporte Metro (STC Metro) por redimir el comercio informal en ese transporte público no han dado los frutos que esperaban.

Cabe recordar que el 13 de diciembre de 2013 el precio del boleto se incrementó de tres a cinco pesos, para generar ingresos extraordinarios y conformar el Fideicomiso Metro bajo la promesa dar mantenimiento y mejoramiento del servicio; uno de los puntos era la regulación del comercio informal.

Sin embargo, Jorge Gaviño, director general del Metro, reconoció que a más de dos años de la implementación del programa para el retiro de vagoneros de las instalaciones existía poco avance.

A mediados de este año, el ex diputado local aseguró que se habían logrado retirar casi en su totalidad a los bocineros -comerciantes que venden discos piratas-, pero aceptó que en la Línea 2 habían problemas con invidentes que se dedican a esa actividad, pero que no querían criminalizar su actividad laboral.

De acuerdo con el informe presentado 13 de julio de 2016 en al Asamblea Legislativa del DF (ALDF), Gaviño resaltó que desde el 17 de agosto del 2015, cuando se implementó el programa Cero Tolerancia se habían remitido a Justicia Cívica más de 44 mil vendedores.

“A partir de diciembre de 2015, con el apoyo de la Fiscalía Especializada en Delitos contra los Derechos de Autor y la Propiedad Intelectual de la PGR, se ejecutaron acciones diversas en contra de la venta de fonogramas, películas y libros y se ha consignado a 17 personas y disminuido la presencia de vendedores ambulantes”,aseguró.

Una de las primeras acciones no represivas que emprendió el Gobierno del Distrito Federal, ahora Ciudad de México, fue el Programa para la Integración a la Economía Formal de los Comerciantes al Interior del Sistema de Transporte Colectivo Metro.

Dicho plan destinó un apoyo económico por 2 mil 018 pesos a quien se inscribiera en el programa, el cual estaba pensado para 2 mil 500 vendedores, aproximadamente. Sin embargo, no fructiferó.

En un recorrido que hizo esta casa editorial en varias líneas del Metro constató que bajó el número de “bocineros”, pero se observó una constante guerra entre los comerciantes y las fuerzas de seguridad, que muchas veces andan en bloques de más de 10 elementos.

Esta estrategia ha provocado que los vendedores ambulantes del Metro interpongan quejas ante la Comisión de Derechos Humanos del DF (CDHDF), las cuales no han sido avaladas por la instancia.

 

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