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Denunciará Yakiri a la PGJDF, exige reparación de daño

La joven acusa vínculo de sus agresores con personal de la Procuraduría capitalina y encubrimiento por parte de ésta

Fabricación de pruebas, desaparición “por error” de otras y al menos 12 puñaladas hechas post mórtem al cuerpo de Miguel Ángel Ramírez Anaya, son algunos de los motivos por los que Yakiri Rubí Rubio Aupart denunciará a la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) y exigirá la reparación del daño que se le hizo al culparla por el delito de homicidio calificado, al dar muerte de quien abusó sexualmente de ella.

La joven de 22 años relató a El Big Data Mx las contradicciones que plagaron su caso, lo que la llevó a permanecer tres meses en prisión, en dos penales del DF, hasta que se pagó una fianza para obtener su libertad y finalmente se le absolvió por el delito que reclasificaron como homicidio en legítima defensa con exceso de violencia.

El 9 de diciembre de 2013 Yakiri se iba a encontrar con su novia en la colonia Doctores, cuando dos hombres a bordo de una motoneta la siguieron, se trataba de Miguel Ángel y Luis Omar Ramírez Anaya, sus agresores y el primero hoy occiso.

“Ellos iban a bordo de una motoneta color naranja y me empezaron a molestar, qué cómo me llamaba, que a dónde iba y  yo los ignoré y seguí caminando, me los volví a encontrar; frenan, se bajan de la moto y se acercan a mí, me toman de los brazos y me dicen súbete o te subimos y sacan la navaja”.

“Me ponen en medio, Miguel Ángel conducía y Luis Omar me agarraba del pantalón para que no pudiera saltar de la motoneta, yo pensaba encontrarme una patrulla, pero no hubo ninguna”.

La joven cuenta que la llevaron al hotel Alcázar ubicado en la calle Doctor Liceaga, en la colonia Doctores, donde abusaron sexualmente de ella. Tras la salida de la habitación de Luis Omar, Yakiri se defendió, forcejeó con Miguel Ángel y le clavó la navaja en el cuello.

La primera historia que manejaron –relata Yakiri-, fue que había concubinato con el occiso Miguel Ángel, según ellos (las autoridades) por unos mensajes de celular que no pudieron comprobar porque no existían.

“En mi celular no había esos mensajes, los truquearon y la policía cibernética, que es especialista en eso, no pudo desbloquear un Iphone”.

Lo que si encontraron fue que  había llamadas y  mensajes que salieron desde la Agencia 50 de la Procuraduría, mejor conocida como Bunker, ubicada en Doctor Lavista en la colonia Doctores, relata la joven.

“Había llamadas de policías de investigación para Miguel Ángel, le preguntaban que si tenía piedra (cocaína) de la buena, le pidieron una de 200 para Óscar de la agencia 50”, dice.

“Primero dijeron  que había concubinato, luego que era la amante, que era prostituta o sino era la tepiteña que seguro estaba en el negocio de narcomenudeo”.

Yakiri argumenta que Luis Omar falseó su declaración y la única prueba para inculparlo de que estuvo con ella y su hermano en el hotel Alcazar, “por error se rompió”.

“Luis Omar en su declaración dice que su hermano llegó a su casa ensangrentado con una herida en el cuello y que lo había apuñalado una mujer güera y con vestimenta diferente a la que yo tenía”.

Después una persona que trabaja en el Gobierno federal donde guardan y graban todas las llamadas de auxilio nos dio una grabación que salió desde la Procuraduría con las mismas características de hombre, estatura y que se había muerto en uno de los estacionamientos de la Procuraduría, relata Yakiri.

“Miguel Ángel al salir del hotel no llegó a su casa a morir, como dicen sus familiares, sino se fue a la agencia 50, a su guarida. Encontramos que tenía un vendaje en el cuello y nadie de su familia señala que se lo hizo”.

A Miguel de dieron puñaladas extras, afirma Yakiri y reconoce que ella le hizo dos.

“Miguel Ángel tenía dos heridas, una en la parte en la yugular y en el pecho y después apareció con 14 heridas”.

De acuerdo a la declaración de Yakiri, uno de los peritos acreditó que en el cuerpo de Miguel Ángel había dos tipos de herida, unas ante mórtem y otras post mórtem. Las dos primeras se las hizo Yakiri, el resto no lo sabe.

“Cuando yo salgo del hotel nunca más vuelvo a ver a Miguel Ángel por lo que yo nunca pude haberle dado las puñaladas post mortem. Lo que no se sabe es quién se las dio y con qué finalidad porque las heridas venían de abajo hacia arriba”.

“En la parte del cuello, donde tiene la herida que yo le provoco son muy grandes pero porque tienen dos cortes eso se aprecia en las fotos. Además tiene otras en el cuello y en las piernas. Los peritos quisieron presentarme como una psicópata que estuvo persiguiendo en un cuarto pequeño a un pobre hombre que medía  1.90 metros  y pesaba 80 kilos”.

Yakiri es delgada y apenas alcanza el metro con 50 centímetros de estatura.

La joven denuncia que la única grabación que podía demostrar que Luis Omar estuvo en el hotel Alcazar era la de las cámaras de la salida del hotel, pero ya no existe.

“Se tenía la salida de Luis Omar, la de Miguel Ángel saliendo en su motoneta en sentido contrario y mi salida cuando yo iba ensangrentada pidiendo ayuda”.

“Esa prueba que era contundente para demostrar que Luis Omar era cómplice, la pedimos al juzgado y el CD llegó roto, lo tomaron como un descuido de juzgado y esa era la única prueba para levantarle cargos y hasta la fecha no hay cómo poder evidenciar que estuvo presente”.

La crítica social

Yakiri dice sentir vergüenza, un hueco en el estómago cuando recuerda lo que pasó, miedo porque ha sido amenazada por la familia de sus agresores y porque teme por su seguridad. “Si algo me pasa a mí o a mi familia responsabilizo a la familia Ramírez Anaya y a la autoridades”, dice.

Las críticas empezaron desde el Ministerio Público (MP).

“El MP te cusa con palabras ofensivas, qué sentiste en el momento de la violación, cómo venías vestida, seguro tú los provocaste, los conocías… esas son palabras ofensivas”.

También está la crítica social. “Mucha gente me dice que por qué cuando estaba en la motoneta no grité. Y sí, tienen razón, pero en ese momento tenía miedo y a la mejor hubiera cambiado la historia pero esos fueron los hechos y se tiene que hacerse justicia”.

El hotel sigue operando

La historia de Yakiri en la habitación 27 del segundo piso del hotel Alcázar es sólo un poco de lo que ahí ocurre. El hotel sigue funcionado y a decir de la joven hay más.

“Sé que hay algo más, que puede haber una red de prostitución o trata de mujeres porque estaban muy coludidos con estos tipos, su casa (de Miguel Ángel y Luis Omar) está a la vuelta de la agencia 50 y el hotel está a la vuelta del Tribunal Superior de Justicia (TDJDF) es la zona de esos tipos”.

“Sé que si esos tipos ven a una chava, la levantan, la llevan al hotel y la matan nadie va a saber nada, el hotel siempre va a ser cómplice de ellos, hay algo más que no quieren que se destape”.

“Yo salí con suerte… lo sigo hablando porque quiero que otras mujeres se defiendan”, dice Yakiri y asegura que pedirá la reparación del daño para ella y su familia. “Mis hermanos perdieron la escuela, mis papás se enfermaron, hubo pérdida de dinero además del daño moral, psicológico y físico que se me causó, por defenderme”, dice.

Actualmente Yakiri es candidata a la Asamblea Legislativa del DF por el partido Movimiento Ciudadano, busca convertirse en diputada el próximo 7 de junio cuándo hay elecciones para ese cargo en el Distrito Federal.

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